No vamos a descubrir ahora
a uno de los grandes del metal neoclásico-progresivo
como es el señor Andersson, aunque la duda es por qué
tantas bandas y/o proyectos para acabar sonando de forma similar
en todos ellos.
Este nuevo proyecto tiene como única particularidad
a un Patrik Johansson a la voz, quien no usa demasiados tonos
agudos ni falsetes, algo poco visto en el estilo.
La calidad de siempre, aunque también las melodías
de siempre, que ya encontrábamos en Majestic o Time
Requiem, aunque en este caso menos happys en su mayoría,
pero tendiendo mucho a parecerse a Symphony X (si no, escuchad
"Despair and Pain" entre otras), cosa que ya se
empezó a dar en el primer cd como Time Requiem.
Básicamente, nada nuevo, nada original, sólo
el nombre, cosa que contradice esa definición de antaño
del metal progresivo, que decía algo así como:
A través de una gran técnica, escalas que parecían
imposibles se convierten en melodías sobre ritmos que
en teoría son arrítmicos o que no tienen patrón,
pero que en la práctica y en conjunción a esas
melodías, lo adquieren.
Y aunque esté bien hecho y todo eso que se dice normalmente,
no vale la pena ni escuchar el cd si ya se tienen los anteriores
de Majestic, Time Requiem o los últimos de Symphony
X.
Lluís
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