La constancia
se revela como una de las virtudes más valiosas de
estos vikingos originarios de Suecia, pues en apenas cinco
años habrán editado cuatro de sus cinco discos,
los de su actual etapa con Metal Blade, cada uno mejor que
el anterior. Por si fuera poco, el drakkar con ruedas de la
banda, que es su casa durante las largas temporadas que estos
chicos se pasan lejos de su tierra en busca de plata y la
gloria del Valhalla, no ha parado de rodar en todo este tiempo.
Siempre incansable.
El gran tuerto, el que preside la morada de los dioses, ha
ejercido una vez más su impagable influencia en el
quinteto sueco, para hacer que su inspiración no se
vea envuelta por la siempre amenazante niebla del metal, que
le vuelve a uno gris y mediocre. Contrariamente, "Fate
of Norns" es, sin duda, el mejor trabajo de Amon Amarth
hasta la fecha, siendo la mejor plasmación de la laboriosidad
del grupo y su experiencia acumulada. En "Fate of Norns"
se alcanza un nivel de expresión épica poco
habitual, digno de gente, como Amon Amarth, que asimilan la
mitologia nórdica como algo propio, más que
como una exótica referencia a otra cultura y otros
tiempos.
Ivan Sáez
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