Quinto disco de la carrera de esta banda liderada por Ruoja, también conocido por el nombre
que le pusieron sus padres, Pasi, y por un apellido inconfundible, Koskinen.
Ruoja abandonó Amorphis el 2005 para centrarse en sus registros musicales más oscuros y dedicarle más tiempo a
Ajattara. Aún y esta declaración de intenciones, muchos de sus fans ya hacía tiempo que estaban desengañados viendo
que Ajattara era un grupo totalmente estático en cuanto a evolución y a composición, y que por mucha dedicación
que Ruoja le dedicara a la banda, ésta permanecería siempre igual.
Y es cierto, “Kalmanto” es un disco igual a todo el resto de los que ha ido editando la banda. Ruoja parece un
personaje que, diciéndolo de una forma correcta, no hace demasiado caso de las opiniones exteriores a la suya
propia, y quizá esta es una de las características que hacen grande al grupo. Ajattara, des de sus inicios ha sido
una banda con un sonido y unas características muy específicas. Sus atmósferas oscuras y opresivas, a medio camino
entre el Doom y el Black Metal, las peculiares y virtuosas habilidades vocales de Ruoja y las muy acertadas
incursiones de los sintetizadores, son elementos clave que han forjado la identidad de esta banda
des de un principio. Todos estos ingredientes musicales, junto con la inamovilidad evolutiva del grupo,
hacen que los matices entre disco y disco adquieran una vital importancia, y hay que reconocer que en el mundo
de los matices Ajattara son unos maestros.
Así, “Kalmanto” es un hijo perfectamente legítimo de la banda, que quizá cansará a muchos antiguos fans de la
banda, pero que también tiene mucho a ofrecer a quien sepa apreciar y profundizar en el tortuoso mundo
musical creado por Ajattara.
Ivan Cateura
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