Si alguien odiara a muerte
a los heavies, os aseguro que este sería el momento
ideal para meter un pepino de los gordos contra el lugar de
reunión de éstos y acabar así con un
buen manojo de peludos. Las cabezas pensantes y por tanto
creadores de esto han sido Robert Hunecke-Rizzo, Miro, Amanda
Somerville y el productor Sascha Paeth, que se habrán
gastado una pasta en móvil para citar a todos los participantes
de este disco: Jens Johansson, Derek Sherinian, Thomas Rettke,
Michael Kiske, Candice Night, Glenn Hughes, Andre Matos, Olaf
Hayer y Tobias Sammet, entre muchos otros.
Y... ¿A alguien se le ocurre el propósito de
tal reunión? Borrachera de cerveza, whisky, Tequila
y Vodka... bingo. Y entre botella y botella... una "Metal
Opera". Y ahora es cuando tocaría decir aquello
de discazo, obra maestra, disco excepcional, y bla, bla, bla...
pero no, más bien tenemos un resultado discreto. Realmente
está bien lograda, pero simplemente eso, sin romper
con ningún molde, sin conseguir hacerse patente la
participación de tanto famoso musical, pero donde podemos
destacar sobretodo los temas en los que Thomas Rettke (exHeaven's
Gate) y Glenn Hughes participan con su voz, quedando el resto
más o menos a un mismo nivel, medio-alto, eso sí,
pero sin llegar a echar flores.
Pero nada, otro proyectillo más para hacer currículum,
y otro disco más que sigue sin aclararme por qué
deben etiquetarse estos trabajos como "Metal Opera",
y más éste, que tiene más de Hard Rock
que de Metal, pero bueno, tocará seguir esperando.
Sergi
|